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DIETE DIETLINDE

Embajadora Honoraria

«No deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre sí mismas.» — Mary Wollstonecraft

Banner Parole di Pace

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Paix (Francese)

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Construir la paz cada día

Transformar los conflictos en oportunidades de crecimiento

Construyo puentes, facilito encuentros, creo espacios de diálogo.
Creo en una paz concreta, cotidiana, hecha de pequeños gestos y grandes decisiones.
Para mí, la paz no es solo un ideal: es una competencia que se puede aprender, practicar y compartir.
Promuevo una nueva cultura del conflicto, basada en el respeto, la escucha y la cooperación.
Trabajo con personas, comunidades y escuelas para transformar las diferencias en recursos y dar voz a quienes buscan un futuro más justo.

Mi misión es simple y profunda: sembrar paz allí donde se necesite renovar la confianza.

El arte de hacer la paz

Un concepto antiguo, una misión siempre actual

La palabra paz me acompaña desde que aprendí a ponerle nombre a mi deseo más profundo: vivir en un mundo justo, donde cada ser humano tenga el derecho de existir con la misma dignidad.
No es una utopía romántica, ni una idea abstracta. Es un llamado concreto. Una necesidad. Una elección diaria. Sé muy bien que la paz no es la ausencia de conflicto. No es silencio, ni inmovilidad, ni huida. La paz es presencia. Es compromiso. Es una mirada que acoge, una comunidad que resiste, una persona que elige dejar de odiar. Vivimos tiempos frágiles, donde la distancia crece incluso estando cerca. Las palabras hieren, la indiferencia se vuelve cómplice de la violencia. Y entonces me preguntan: ¿por dónde empezar?
Yo siempre respondo: Empieza por ti. Por tu manera de mirar, de escuchar, de elegir.
Porque cada gesto puede ser paz. O guerra.

Yo elijo la paz. Cada día. Cada instante. Incluso cuando es difícil. Incluso cuando parece invisible o inalcanzable.
Porque creo que en cada acto de confianza se siembra la semilla de un mundo nuevo.

La paz no se improvisa: se entrena, se cultiva, se transmite y se construye con nuestras propias manos. Porque si el ser humano sabe hacer la guerra, también puede hacer la paz. Todo depende de cómo elegimos vivir. De cómo decidimos ser, aquí y ahora. Yo he elegido construir puentes, favorecer encuentros, educar en la empatía. Porque la paz es antigua, sí. Pero hoy más que nunca, está viva.
Y es nuestra misión, la mía y la de The Garden of Peace.

Encontrarse, no enfrentarse

De las relaciones cotidianas a la convivencia global

La vida me ha enseñado que el conflicto no es el enemigo.
Al contrario, es precisamente allí, donde nace un conflicto, donde también puede nacer algo nuevo. Cada vez que dos personas se encuentran, existe la posibilidad de un enfrentamiento… pero también la maravillosa oportunidad de un descubrimiento. Para mí, ser embajadora de la paz no significa evitar los conflictos, ni mucho menos negarlos. Significa acogerlos con conciencia, escuchar lo que nos revelan y transformarlos en oportunidades de crecimiento.
Los conflictos forman parte de la vida: en la familia, en los lugares de trabajo, en las escuelas, entre generaciones, culturas y visiones del mundo.
Pero no debemos tenerles miedo. El punto no es si el conflicto existe, sino cómo elegimos enfrentarlo. Yo he elegido promover una cultura del encuentro.
Una cultura en la que las diferencias no separan, sino que enriquecen.
Donde cada diversidad representa una nueva perspectiva, un estímulo para mirar el mundo con otros ojos. Creo profundamente en el poder de la empatía, de la escucha profunda y de la amabilidad activa. Y me esfuerzo cada día por crear espacios donde podamos encontrarnos de ser humano a ser humano, sin roles, máscaras ni prejuicios. Es precisamente en esos espacios — sinceros, abiertos, imperfectos — donde puede nacer la paz. No una paz perfecta, sino una paz verdadera, construida con manos desnudas y corazón presente.

Mi misión es justamente esta: facilitar los encuentros, para que saquen a la luz nuestra profunda conexión humana, la que cada uno de nosotros lleva dentro.
Porque solo encontrándonos podemos reconocernos.
Y solo reconociéndonos, podemos cambiar de verdad.

Una nueva cultura del conflicto

Aprender a resolver, elegir construir

Creo que una sociedad pacífica no es una sociedad perfecta, sino una sociedad capaz de permanecer dentro del conflicto y crecer junto a él.
Una sociedad que sabe reparar, recomponer y renovarse.

Mi labor, como embajadora de The Garden of Peace, sigue precisamente este camino.
Llevo este mensaje allí donde se necesita una nueva mirada.
Encuentro personas, comunidades y contextos donde la paz parece lejana, y allí siembro diálogo, confianza y nuevas posibilidades.

Juntos por una cultura de la paz

Forma parte del cambio

Creo en un mundo donde la paz ya no sea la excepción, sino la norma. Un mundo donde la cooperación sea más fuerte que la competencia. Donde las palabras sanen y no hieran, donde las diferencias unan y no dividan. Este sueño no es solo mío. Es también tuyo. Es nuestro. Porque la paz no se construye en soledad. Es un camino colectivo, hecho de encuentros, acciones y decisiones cotidianas. Yo soy una de las voces del Jardín de la Paz. Pero cada voz cuenta. Cada gesto tiene valor. Cada presencia marca la diferencia.
Tú también puedes ser parte de este cambio. Puedes empezar hoy, en cualquier momento, tan pronto como estés listo/a, desde donde estés. Incluso con la simple actitud de transmitir paz en cada situación en la que te encuentres:

🌱 Con una palabra amable.
🌱 Con una escucha sincera.
🌱 Con una decisión valiente.
🌱 Con la voluntad de encontrarte con el otro, incluso cuando es difícil.

Como embajadora, me comprometo a llevar el mensaje de The Garden of Peace allí donde se necesite una nueva esperanza: en las comunidades, en las escuelas, entre las personas, en los momentos en que la mirada necesita cambiar de dirección.

La paz es posible.
La paz es concreta.
La paz es cotidiana.
Pero necesita de cada uno de nosotros.

Porque la paz empieza por mí. Por ti. Por nosotros.

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Momentos de paz

Un día de paz en Bolzano

Conviértete en semilla de paz

Cada gesto cuenta: sigue el camino de The Garden of Peace

🔗Hoy te invito a ser parte de esta siembra. Un pequeño gesto puede realmente cambiar una vida.
Porque donde nace un acto de amor, allí florece la paz.

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